El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Hablar por la boca del ganso.
La risa va por barrios.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Paciencia y barajar.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
A cada paje, su ropaje.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
La burla, para quien le gusta.
El amor, de necios hace discretos.
Donde manda el amo se ata la burra.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
¿Mirón y errarla?.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Buen podador, buen viñador.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Mal reposa la vida dudosa.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Un hombre puede lo que sabe
La palabra emitida no puede recogerse.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
A preguiça se deu bem.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Con el metro que midas, te medirán.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Hablando nos entendemos.
La barba no hace al filósofo