Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Colgar los guayos.
La palabra emitida no puede recogerse.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Hablando nos entendemos.
Obra con amores y no con buenas razones.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Abril, siempre fue vil.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Cada quien, con su cada cual.
Cada día, su pesar y su alegría.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
El que ríe el último, ríe mejor.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
El que nace postrero, llora primero.
Trabaja y no comerás paja.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Parejo como las calles de León.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
La pasión embellece lo feo
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Que mañana hay misa para los sordos.
A burro viejo, poco forraje.
Gitano no saca la suerte a gitano.
Vencer no es vergonzoso
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
A falta vieja, vergüenza nueva.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.