Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Acometer hace vencer.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
No es posible defenderse del aburrimiento
A jugar y perder, pagar y callar.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
No cantes victoria antes de tiempo.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
La letra mata, su sentido sana.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Ido el conejo me das consejo.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Casa hecha, bolsa deshecha.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Lo cortes, no quita lo valiente.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
A persona lisonjera no le des oreja.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
A cada cajón, su aldabón.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.