Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Ni quito ni pongo rey.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
El vino y la verdad, sin aguar.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
En el amor solo el principio es divertido
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Reniego de señora que todo lo llora.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Hierba segada, buen sol espera.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Bonete y almete hacen casas de copete.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
De poniente, ni viento ni gente.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Para el solano, agua en mano.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
El perro viejo no ladra sin razón.
Al roble no le dobles.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.