El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Me traen por la calle de la amargura.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
El demonio no duerme.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
Pies fríos, corazón caliente.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
El que nada debe nada teme.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Con el mismo cuero las correas.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Volver a inventar la rueda.
Reino dividido, reino perdido.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Más ordinario que yogurt de yuca.