Como poroto de la chaucha.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
De buen caldo, buenas sopas.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
A cena de vino, desayuno de agua.
Bien casada, o bien quedada.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
De casta le viene al galgo.
Son cucarachas del mismo concolo.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Los casados, casa quieren.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
La felicidad no es cosa de risa
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Loquillo y los Trogloditas.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
Donde las dejan, las cobran.
De todas maneras, aguaderas.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Callemos, que el sordo escucha.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.