Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
De tal árbol tal madera.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Del viejo el consejo.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Años de nones, muchos montones.
Al asno no pidas lana.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Buitres y milanos, primos hermanos.
La confianza da asco
Hacer del san benito gala.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
La misa, dígala el cura.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Manos duchas comen truchas.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.