El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Un día menos, una arruga más.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Hacer pinitos.
Ponerle el cascabel al gato.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
A cántaro roto, otro al puesto.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
El buen vino sin ramo se vende.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Agrandado como alpargata de pichi.
Lección dormida, lección aprendida.
El sol de enero, poco duradero.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
El aburrimiento es una desgracia
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Día de agua, taberna o fragua.
De tal colmena tal enjambre.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir