Lo que de noche se hace, de día se ve.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
O te aclimatas, o te aclimueres.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
El buen vino resucita al peregrino.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Siembra perejil en Mayo y lo tendrás todo el año.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Más feliz que marica con dos culos.
Soñar no cuesta nada.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Del tronco caído todos hacen leña.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
La fantasía es necesariamente inútil
El uno por el otro la casa sin barrer.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Estar como las putas en cuaresma.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
Cazador y cazado confían en Dios.
En casa del músico, todos saben cantar.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Ofrecer el oro y el moro.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Al engaño, con engaño.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Le dijo la sartén al cazo.
Lengua malvada corta más que espada.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Burlas suaves traen burlas graves.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
En largos caminos se conocen los amigos.
La venganza es un plato para tomar frío.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
El ladrón no roba jamás una campana.