De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Saber uno los bueyes con que ara.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Nadie aprende por cabeza ajena.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
En enero, suda el fresno.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Bailar la trabajosa.
Casa cerrada, casa arruinada.
No hay dos sin tres.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
La buena cena, temprano suena.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
El blanco hielo de agua es mensajero
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
La alegría alarga la vida.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
La mucha tristeza sueño acarrea.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.