Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Ahora sí se monto la gata en la batea
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Con putas y bretones pocas razones.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Quien no sabe, no vale nada.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Cada día olla, amarga el caldo.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
A camino largo, paso corto.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Perdona el error, pero no lo olvides.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
A cada necio agrada su porrada.
El mejor sol es el que calienta hoy
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
En enero, el besugo es caballero.
Los difuntos, todos juntos.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Las novedades son la sal de la vida.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Voy a ir hacer un mandado.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.