Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Cuanto más primos, más adentro.
Hay quien no ve su camino.
Hazte la fama y échate a la cama.
Las sueños, sueños son.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
La comida reposada, y la cena paseada.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
A todo coche, le llega su sábado.
Donde hay pelo hay alegría.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Pan no mío, me quita el hastío.
Por mucho pan nunca es mal año.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Pa'trás como las del marrano.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.