Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Olla remecida u olla bien cocida.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
En bote pequeño la buena mermelada.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Riña de amantes, agua referescante.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Quien tenga tiempo que no espere
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
pajero como tenedor de oveja.
La esperanza es lo último que se pierde.
Matar un tigre.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Cada pájaro lance su canto.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Al miedo plata; y al amor cariño.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
la ropa son alas.
Se dice el milagro pero no el santo.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Quien canta, su mal eta.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
A rey muerto, principe coronado.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Año tardío, año medio vacío.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
El buen hijo a su casa vuelve.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.