Hijos crecidos, trabajos llovidos.
No muerdas la mano que te da de comer.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Berzas en enero, saben como carnero.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Más vale que sobre que no que falte.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
A lo que no puedas, no te atrevas.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Cada mochuelo, a su olivo.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
No hay año sin desengaño.
Con el metro que midas, te medirán.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Costumbre mala, desterrarla.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Burla con daño, no cumple el año.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
La muerte hace reflexionar.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Al ingrato con la punta del zapato.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Reino dividido, reino perdido.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Rey nuevo, ley nueva.