Sarna con gusto no pica.
Un juego de cartas se juega con dinero
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
La crianza es buena los trece meses del año
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Cuando el pobre lava, llueve.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Música y flores, galas de amores.
Abre la boca que te va la sopa.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Si vienen los patos, viene la nieve.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
A liebre ida, palos al cubil.
Santo que mea, maldito sea.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.