Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
A donde va encuentra un problema
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Las arrugas son la tumba del amor
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
El que espera desespera.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
El ojo del amo engorda el ganado.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Cojo con miedo, corre ligero.
Me cayó como patada en la guata.
Ser un mordedor de pilares
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
A pan duro, diente agudo.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
A consejo de ruin, campana de madera.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Querer matar dos moscas de un golpe
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Un pie calzado y otro descalzo
De pequeños principios resultan grandes fines.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.