Persevera y triunfarás.
Donde no hay celos no hay amor.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Estar armado hasta los dientes
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Según hagas tu cama, así dormirás.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
La Luna de Enero y el amor primero.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Año bisiesto, año siniestro.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
A cada cañada le llega su añada.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
La barca pasa, la orilla queda
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Ama, perdona y olvida.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
La muerte regalos no prende.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
El que se acuesta con niños, se levanta meado.