Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
La barca pasa, pero el río queda.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Si un árbol cae, plantas otro.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Cada cual mire por su cuchar.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Mala olla y buen testamento.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Dar de comer al diablo.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Cada cual decía del amor que tenía.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Una abeja vale más que mil moscas
Echarle mucha crema a sus tacos
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Lo barato, sale caro.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Confesión obligada, no vale nada.
Agrandado como alpargata de pichi.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Hay desgracias con suerte.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano