Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Cerrado a cal y canto.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Fragilidad tu nombre es mujer.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Reniego de plática que acaban en daca.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Hay quien no ve su camino.
Indio comido, puesto al camino.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
A donde fueres haz lo que vieres.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Idos y muertos, olvidados presto.
Ayunar, o comer truchas.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
La barriga llena da poca pena.
Más ordinario que una monja en guayos.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
De luengas vías, luengas mentiras.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".