La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Si un árbol cae, plantas otro.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Cada cual mire por su cuchar.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Mala olla y buen testamento.
Dar de comer al diablo.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Cada cual decía del amor que tenía.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Una abeja vale más que mil moscas
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Echarle mucha crema a sus tacos
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Hay desgracias con suerte.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Confesión obligada, no vale nada.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Lo barato, sale caro.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Agrandado como alpargata de pichi.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano