La palabra es playa, el silencio oro.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Por diferente camino, se llega al mismo destino.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Pajaro que comió, voló.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Es la misma gata, no más que revolcada.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Cual es el rey, tal es la grey.
Bueno es caer para más valer.
No te alabes antes de que acabes.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
Lo bello es difícil.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Real que guarda ciento, es buen real.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Pobreza, víspera de vileza.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
El ruin calzado sube a los cascos.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Vale más tener que no desear.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Que la haga el que la deshizo.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
La adoración es una admiración trascendental
Haciendo se aprende a hacer.
La bonanza amenaza borrasca
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.