El que es buen juez por su casa empieza.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Quien te quiere, no te hiere.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Tiran más tetas que carretas.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
De lo perdido, lo que aparezca.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Bueno está lo bueno.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
A dádivas, no hay acero que resista.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Cual el derrotero, tal el paradero.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
El que persevera triunfa.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Hoy no se fía, mañana sí.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Agárreme, que llevo prisa.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Ladran, pues cabalgo.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".