Hacer pinitos.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
La compañía en la miseria hace a ésta más
En enero no te separes del brasero.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
No hay año sin desengaño.
Cinco: por el culo te la hinco.
El que se enoja pierde.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Lo tragado es lo seguro.
A gran culpa, suave comprensión.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Después de la resaca viene la pleamar.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Idos y muertos es lo mesmo.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
A misa, no se va con prisa.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Dan el ala para comerse la pechuga.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.