En arca abierta, el justo peca.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Donde hay duda hay libertad.
Quien cae no tiene amigos.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Con el mismo cuero las correas.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
El frío conoce al encuero.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
Por la víspera se conocen las fiestas.
El dar y el tener, seso ha de menester.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Ir de capa caída.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
No hay don sin din.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Amigo lejos, amigo muerto.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
En Mayo regresa el rebaño.
A gran seca, gran mojada.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
De noche madrugan los arrieros.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.