Alforjas llenas quitan las penas.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Barba roja, mucho viento porta.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Hortelano tonto, patata gorda.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Al bobo, múdale el juego.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Año de neblinas, año de harinas.
A un fresco, un cuesco.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Hablando se entienden los blancos.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Dar puntadas.
De algo murió mi abuela.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
La necesidad tiene cara de hereje.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
El que come y canta algún sentido le falta.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Domingo sucio, semana puerca.
A barco viejo, bordingas nuevas.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
A los treinta doncellez, muy rara vez.