Todos son unos, muertos y difuntos.
La buena mula en el establo se vende.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
La vida es un soplo.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
El joven armado y el viejo arrugado.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
El rico nunca está satisfecho.
Al saber lo llaman suerte.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
El buen paño dentro del arca se vende.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Borracho que come miel, pobre de él!
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
De todas maneras, aguaderas.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
El día nunca retrocede de nuevo.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
La col hervida dos veces mata.
Toda demasía enfada y hastía.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.