No es quejido, sino que jode.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Muchos componedores descomponen la novia.
Juego y paseo, solo para recreo.
El que bien te quiere te hará llorar.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Más fea que un carro por debajo.
Quien miente, pronto se arrepiente.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
Olla quebrada, olla comprada.
Buenas cartas a veces pierden.
Todavía aguas corren profundamente.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
A caballo ajeno, espuelas propias.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.