Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Volverse humo.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
El tiempo vuela, que se las pela.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Las cosas se toman según de quien vengan.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Donde las dejan, las cobran.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Hay más días que longanizas.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Hambre larga, no repara en salsas.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Favores en cara echados, ya están pagados.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Escritura es buena memoria.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
La lealtad se paga.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
La sangre del pobre el rico se la come.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.