El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
A más beber, menos comer.
Pedir peras al olmo.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Te conozco mascarita
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Moro viejo, mal cristiano.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Es demasiado necio para ser loco.
Tener un hambre de lobo.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Es mejor sudar que temblar
Con leña prometida no se calienta la casa.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Del viejo el consejo.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Buena vida, padre y madre olvida.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
No son malos tiempos, es malo el hombre
Las sueños, sueños son.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.