Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Un juego de cartas se juega con dinero
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Apaga la luz, Mañosón!
La gloria del amante es la persona amada.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
A chico santo, gran vigilia.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.