De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
El necio dispara pronto sus dardos.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
De bajada todos los santos ayudan
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Que cada sacristán doble por su difunto.
¡A darle que es mole de olla!
Rey determinado no ha menester consejo.
No todo lo que pendula cae
Demasiada amistad genera enfados
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.