El yerro encelado, medio perdonado.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Poco a poco se anda lejos.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
El destino baraja, nosotros jugamos.
El dolor es antiguo
Da voces al lobo, respóndete el eco.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
el fracaso es la madre del éxito.
El que llora su mal, no lo remedia
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Muestra gran respeto por tu semejante.
Viejos los cerros y reverdecen
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Matar un tigre.
Abre la boca que te va la sopa.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Una carreta vacía hace ruidos.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Te conozco, pajarito.
No hay madre como la de uno mismo.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Según hagas tu cama, así dormirás.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Cada hombre deja sus huellas.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
El mejor espejo es un ojo amigo.