La col hervida dos veces mata.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Nadie sabe para quien trabaja.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Ojo por ojo, diente por diente.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
El primer deber del amor es escuchar.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Poca cuadrilla, vida tranquila
No es lo mismo ser que haber sido.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Lo bello es difícil.
Lo raro es caro.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Febrero loco y Marzo otro poco.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Me cayó como patada en la guata.
El día nunca retrocede de nuevo.
Donde se está bien nunca se muere
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
No hay mal que por bien no venga.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Hay que amarrar el tamal.
Hazte responsable de tus actos.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Qué pacaya te echaste encima!
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Buen trago, que el difunto no vuelve.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Quien siembra llorando, siega cantando.