Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Los pies van donde va el corazón
No se manda al corazón
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Mucho ruido y pozas nueces.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Mujer refranes, muller puñetera.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
La fortuna es madrina de los necios.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
Iglesia, o mar, o casa real.
Más enredado que un kilo de estopa.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Leer entre renglones.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
pajero como tenedor de oveja.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
De tierra de alacranes, pocos panes.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Un lago se forma gota a gota.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
El que calla, otorga.
Una rata dentro de una tinaja.
Buena compañía, Dios y Santa María.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Más ordinario que yogurt de yuca.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.