Fuiste doncella y viniste parida.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Un año bueno da para siete malos.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Ambicioso subido, pronto caído.
Carga que place, bien se trae.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
El agua de San Juan quita aceite, vino y pan.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
El que come y canta, pronto se atraganta.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
El que duerme con niños amanece mojado.
A ojo de buen cubero.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Hijo descalostrado, medio criado.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
El que callar no puede, hablar no sabe.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Rama larga, pronto se troncha.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
No te fíes del enemigo que duerme.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.