Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Para que no se espante el borrico por delante.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Juntos en las duras y en las maduras.
La envidia es una mala consejera.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
La flor no se conserva roja cien días.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
De mala sangre, malas morcillas.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
A quien nada quiere, todo le sobra.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Hay más días que ollas.
Ítem de lista viñeteada
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
La muerte en la patria es agradable.
Deja la h de ayer para hoy.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
El buen vino, venta trae consigo.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
El que se va no hace falta.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.