La mujer y la manzana han de ser asturianas.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Caga más una vaca que cien palomos.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Una van de cal y otra van de arena.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Plata en mano, culo en tierra.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Razones sacan razones.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
El mucho joder empreña.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo