Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Quien pisa con suavidad va lejos.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Justicia y no por mi casa.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Hasta la salud necesita descanso.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
De día no veo y de noche me espulgo.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Para presumir hay que sufrir.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Más obrar que hablar.
Mal largo, muerte al cabo.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Madre hay una sola.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Febrerillo, mes loquillo.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Borrachez de agua, nunca se acaba.