El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
A la vejez aladares de pez.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Este navega con banderita de pendejo.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Cada cual ha de llevar su carga.
Mal duerme quien penas tiene.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Ir de trapillo.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
A fullería, cordobesías.
Jugar la vida al tablero.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
En la casa del cura siempre hay hartura.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
La actividad es la mercancía más conveniente
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Sin segundo, no hay primero.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Poco freno basta, para la mujer casta.
A tal amo tal criado.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Plata de cura, ni luce ni dura.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
No es el diablo tan feo como pintado lo vemos.
Mas papista que el Papa.
A gran chatera, gran pechera.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.