Rebuzné una vez, y como burro quedé.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Incluso si estás acorralado por un tigre, si mantienes la calma puedes sobrevivir.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Dale con que va a llover.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Quien acomete vence.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
La buena vaina no hace buena la espada.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
El sueño es hermano de la muerte.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
No hagas trampa en que caigas.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Honra merece el que a los suyos se parece.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Lo que no puede uno, pueden muchos.