Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Amigo reconciliado, doble enemigo
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Qué es una raya más para el tigre.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
Casa de Dios, casa de tos.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
La fantasía es más veloz que el viento
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
A los tontos no les dura el dinero.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
A misa temprano nunca va el amo.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Esta lloviendo sobremojado
Todo lo que no es dado es perdido
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Hasta los animales se fastidian.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
No hay refrán que no sea verdadero.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Inflama más la comida que las musas
Escucha el viento... que inspira
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.