No se debe escupir al cielo.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Se las sabe por libro
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Otra cosa es con guitarra
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Con agua y con sol, Dios es el Criador.
Palabra dada, palabra sagrada.
A otra cosa mariposa.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Todos los caminos conducen a roma.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Santo Tomás, una y no más.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
La fe no tiene miedo.
Nunca falta Dios a los pobres.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.