Pueblos vecinos, mal avenidos.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Dos capitanes hunden el barco.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Lo pasado, pisado.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Menos pregunta Dios y más perdona.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Quien mucho da mucho recibe.
No solo de pan vive el hombre.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Más vale tarde que nunca.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Que no te den gato, por liebre.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Aire de Levante, agua delante.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Refran viejo, nunca miente.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
De tales devociones, tales costurones.
A buen santo te encomiendas.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Si existe, se ve
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.