Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Hablar por referencias es casi mentir.
El gozo en el pozo.
Día de agua, taberna o fragua.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Hijos y hogar, son la única verdad.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
El amor no se oxida
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
En cada tiempo, su tiento.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Capa de pecadores es la noche, señores.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Antes di que digan.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
El que se brinda se sobra.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
Primero la obligación y luego la devoción.
Casa sin madre, río sin cauce.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Más groso que el Guelpa.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.