Mala noche y parir hija.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
A cada puerta, su dueña.
Desee bien, sea bueno.
El que se enoja pierde.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Como turco en la neblina.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
A buenos ocios, malos negocios.
Quien guarda valores, padece temores.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Remendar y dar a putas.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Un suspiro es poco alivio.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Sin precio no se han las mujeres.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Suegra, ni de caramelo.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Las flores son para los muertos.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.