Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
El amor no perjudica al género humano, pero es motivo de excesos
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Lo quiero, para ayer.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Otro gallo le cantara.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
A la vejez, cuernos de pez.
Ron, ron; tras la capa te andan.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Bailar la trabajosa.
No hay peor saber que no querer.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Una carreta vacía hace ruidos.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
No hay boda sin doña Toda.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Espéjate para que veas cómo eres.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.