Lo que viene deprisa, pronto se va.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
No saber de la misa la media.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
El mal trago pasarlo pronto.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Ni miento ni me arrepiento.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
No hay que reírse de la felicidad
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Te casaste, la cagaste.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Bailar con la más fea.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
En vender y comprar, no hay amistad.
Burro suelto del amo se ríe.
Una familia unida come del mismo plato.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
A cada puerta, su dueña.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Mala noche y parir hija.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.