Nada es fácil para el falto de voluntad.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
El que no aprende es porque no quiere.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
El tiempo es como una flecha que vuela.
El tiempo aclara las cosas.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Hablar más que lora mojada.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Amistades y tejas, las más viejas.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
A la cama no te irás sin saber algo más.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Quien escucha, su mal oye.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Por los cuernos se agarra el toro.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
A casa vieja, portada nueva.
Decir, me pesó; callar, no.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
El Rey es poco para su porquero.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
A la que bien baila, con poco son le basta.
Lo que no nos une, nos mata.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.