El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Los ojos son el espejo del alma.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Cazador, mentidor.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Hay gustos que merecen palos.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Lo escrito, escrito esta.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Deja la bola rodar, que ya parará.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
A las diez en la cama estés.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Guay del malo y de su día malo.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Lo que es igual, no es trampa.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Más matan cenas que guerras.