Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
A buey viejo, pasto tierno.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Moda y fortuna presto se mudan.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Necios y gatos son desconfiados.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
La razón no quiere fuerza.
Las penas con pan son buenas.
El que antes muere, antes lo entierran.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Gota a gota se forma el río.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Darás con la cabeza en un pesebre.
El que poco pide, poco merece.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Quien vengarse quiere, calle y espere.
No escupas contra el viento.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
El rico nunca está satisfecho.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Socorro tardío, socorro baldío.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.